La banda sonora ideal para la entrada al banquete: un instante que marca la celebración

febrero 16, 2026

La entrada de los novios al banquete es uno de esos momentos que condensan toda la emoción acumulada durante la ceremonia. Es el paso que inaugura oficialmente la parte más distendida de la boda y, al mismo tiempo, una de las primeras ocasiones en las que la pareja se muestra ante todos como matrimonio. Por eso, la música que lo acompaña no es un mero detalle, es la chispa que enciende el ambiente, la señal de que empieza la fiesta y el punto donde los invitados sienten que la celebración está a punto de desplegar toda su energía. 

Elegir la canción adecuada implica pensar no solo en el significado personal de la música, sino también en el estado de ánimo que queréis provocar. En este instante, todo sucede muy rápido, y en medio de esa explosión de alegría, la canción elegida se convierte en vuestra voz.

Canciones clásicas que nunca fallan en una entrada elegante y emotiva

Hay canciones que parecen hechas para acompañar momentos significativos. Tienen una solemnidad suave, una elegancia luminosa y una capacidad casi cinematográfica para envolver la escena. Si queréis una entrada emotiva, romántica y con un punto atemporal, elegir un tema clásico puede ser la decisión perfecta. Piezas como “Can’t Help Falling in Love” de Elvis Presley transmiten una ternura que funciona en cualquier generación. También hay canciones como “What a Wonderful World” de Louis Armstrong, que aportan un aura cálida y nostálgica. Incluso melodías como “At Last” de Etta James llenan el espacio de un romanticismo profundo, perfecto para una entrada pausada en la que el foco esté puesto en la mirada que os dedicáis uno al otro más que en levantar a los invitados de sus sillas.

También podéis optar por versiones modernas de clásicos, que mantienen la esencia emocional pero con arreglos más actuales. Ese equilibrio entre tradición y contemporaneidad crea una atmósfera sofisticada sin perder frescura.

Cuando lo que queréis es energía: canciones marchosas en inglés que encienden la sala

Hay parejas que lo tienen clarísimo desde el principio: quieren entrar al banquete como si fuera el inicio de un concierto, con música potente, ritmo contagioso y una explosión de energía que haga vibrar a los invitados desde el primer segundo. Para ese tipo de entrada, las canciones con ritmo en inglés son una apuesta infalible. Clásicos modernos como “Shut Up and Dance” de Walk the Moon o “I Gotta Feeling” de Black Eyed Peas convierten cualquier salón en una pista de baile improvisada. Temas como “Happy” de Pharrell Williams aportan una alegría luminosa, mientras que “Dancing Queen” de ABBA tiene ese poder irresistible de levantar a todo el mundo de la silla.

Si preferís algo más rockero, canciones como “Don’t Stop Me Now” de Queen crean una entrada llena de adrenalina. Y si queréis un toque más pop actual, “Can’t Stop the Feeling!” de Justin Timberlake es una opción perfecta. 

Ritmos en español para una entrada divertida, cercana y con personalidad

La música en español tiene algo especial: conecta de inmediato con el público local, despierta sonrisas y genera una complicidad espontánea. Es perfecta para parejas que quieren una entrada natural, divertida y muy cercana. Canciones como “Vivir Mi Vida” de Marc Anthony transmiten celebración pura. Temas como “Bailando” de Enrique Iglesias aportan ritmo y alegría, mientras que “La Vida Es un Carnaval” de Celia Cruz crea un ambiente lleno de optimismo y energía.

Para quienes buscan una entrada más desenfadada, canciones como “Echa Pa’lla (Manos Pa’rriba)” de Pitbull o “Súbeme la Radio” de Enrique Iglesias pueden ser la opción ideal. También funcionan muy bien los clásicos del pop español que todo el mundo reconoce al instante, como “A quién le importa” de Alaska y Dinarama, que añade un toque de humor y descaro.

Cómo crear un momento que se sienta auténtico y perfectamente coordinado

La canción es el corazón del momento, pero para que la entrada funcione de verdad necesita armonía con el entorno. La coordinación con el equipo técnico es esencial: el volumen adecuado, el punto exacto donde empieza la música, la apertura de puertas sincronizada y la duración de la canción. Todo suma para que la escena fluya con naturalidad. 

Visualizar la escena antes del día B ayuda muchísimo. Imaginarse caminando juntos entre las mesas, escuchando los primeros segundos de la canción, recibiendo los aplausos, sintiendo la energía de la sala… Ese ejercicio permite identificar si la música encaja con lo que queréis transmitir. Y cuando todo se alinea —vuestro estilo, la canción, la iluminación, el espacio y la emoción— la entrada se convierte en una de las escenas más inolvidables de toda la boda.

Mireia Baró: la mirada profesional que transforma una canción en un momento inolvidable

Soy Mireia Baró y una de las partes más bonitas de mi trabajo es ayudar a las parejas a convertir instantes aparentemente sencillos en recuerdos que duran toda la vida. La elección de la canción para la entrada al banquete es uno de esos detalles que merece ser tratado con imaginación y sensibilidad. 

Para mí, no se trata solo de elegir un tema que suene bien, sino de entender vuestra historia, vuestro carácter y la energía que queréis compartir con quienes os acompañan. Ese proceso de escucha es fundamental para encontrar la canción que realmente hable de vosotros.

Mireia Baró Wedding Planners
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