El velo es uno de los accesorios más icónicos que las novias pueden elegir para su gran día. Aunque algunos estilos de boda pueden no requerir velo, para muchas novias, llevarlo es una tradición que añade elegancia, misticismo y romanticismo a su look.
Sin embargo, elegir el velo adecuado puede ser todo un reto, ya que existen una infinidad de estilos, longitudes y tejidos.
¿Qué tipos de velo de novia puedes elegir?
El Velo Corto o «Birdcage»
El velo corto, o «birdcage», es un estilo clásico que ha vuelto con fuerza en los últimos años. Este tipo de velo cubre solo el rostro o una parte de él, normalmente hasta la barbilla o ligeramente por debajo, y se fija con una diadema o peine pequeño. Generalmente está hecho de tul o una tela ligera y es perfecto para novias que desean un estilo vintage o de inspiración retro.
Este velo es ideal para bodas con un toque moderno o de corte informal. Si tu vestido de novia es sencillo, con menos detalles o más minimalista, el velo corto puede añadir una capa de sofisticación sin recargar demasiado el conjunto. Además, al ser un velo más corto, resulta cómodo y práctico, permitiendo a la novia moverse libremente sin preocuparse por la longitud del velo.
El velo corto también se asocia con ciertos estilos de boda, como las de temática vintage, años 50 o 60, o incluso para ceremonias más modernas donde la novia quiere transmitir una personalidad fresca y dinámica. Es un velo que se adapta muy bien a novias con peinados recogidos, como un moño.
El Velo Catedral
Si lo que buscas es un efecto dramático, el velo catedral es la opción ideal. Este estilo se caracteriza por su longitud, que puede alcanzar hasta los tres metros o más, creando una estampa majestuosa y elegante. Es perfecto para bodas formales o de gran escala, como las celebraciones en iglesias o catedrales, donde la novia desea tener un look impactante y memorable.
El velo catedral es, por supuesto, uno de los más tradicionales, y su uso suele estar reservado para bodas de tarde o noche, donde la ceremonia tiene un carácter solemne. Este tipo de velo suele ser más pesado, generalmente confeccionado en seda o encaje, y su caída fluida agrega un toque de opulencia a la novia. Es ideal para novias que buscan resaltar su silueta, con un vestido que, generalmente, cuenta con una cola o detalles que merecen ser destacados.
Al llevar un velo catedral, es importante considerar el estilo del lugar y la ceremonia. Este velo es más adecuado para bodas grandes y elaboradas, en lugar de celebraciones pequeñas o íntimas. Además, su longitud puede dificultar el movimiento, por lo que muchas novias que eligen este estilo prefieren optar por un velo que sea fácil de recoger durante el banquete o la fiesta.
El Velo Tira o «Mantilla»
El velo tira, también conocido como «mantilla», es una opción muy popular para las novias que buscan un look más tradicional, elegante y romántico. Este tipo de velo tiene una forma rectangular y se coloca sobre la cabeza, generalmente cubriendo los hombros o extendiéndose hasta la espalda. A menudo está hecho de encaje o bordado y es un claro reflejo de la tradición nupcial española.
El velo tira se ha asociado con bodas que tienen un toque más clásico o regional, pero su versatilidad permite que sea usado tanto en bodas formales como en bodas más informales. Este tipo de velo es especialmente adecuado para novias con vestidos sencillos, ya que el encaje del velo se convierte en el detalle destacado. Además, su uso aporta un aire de misticismo, pues cubre parcialmente el rostro antes de que la novia se lo retire durante la ceremonia o tras el intercambio de votos.
Una de las características más apreciadas del velo tira es su capacidad para aportar elegancia sin ser excesivo. Es un velo que da un toque de sofisticación, sin la necesidad de una gran longitud o volumen.
El Velo Largo o «Veil Long»
El velo largo es una elección atemporal que combina elementos de sofisticación y suavidad. Este velo es perfecto para novias que desean un equilibrio entre la elegancia del velo catedral y la simplicidad de los velos más cortos. Con una longitud que generalmente llega hasta el suelo o un poco más allá, el velo largo es una opción popular para bodas de cualquier estilo, desde ceremonias formales hasta celebraciones más relajadas.
A diferencia del velo catedral, el velo largo no tiene la misma estructura imponente, pero sigue siendo lo suficientemente largo como para ofrecer un efecto impresionante. Al elegir este tipo de velo, es fundamental que la novia tenga en cuenta su vestido, ya que el velo largo puede complementar perfectamente los vestidos con cola, pero también funciona bien con vestidos sencillos, creando un contraste elegante.
El Velo Sin Cola o «Blusher»
El velo sin cola, o «blusher», es un velo más corto que generalmente cubre solo el rostro, similar al velo birdcage, pero con la diferencia de que se puede llevar sobre el rostro antes de la ceremonia. Este estilo se utiliza tradicionalmente para mantener a la novia en sombra antes de que se descubra en el momento del intercambio de votos. Aunque ya no es una tradición estricta, muchas novias todavía optan por este estilo por su simbología de pureza y misterio.
El blusher es perfecto para novias que desean un toque de romanticismo sin recurrir a un velo largo o dramático. Al ser corto, es cómodo y fácil de manejar durante la ceremonia y la recepción. Este tipo de velo es adecuado para bodas con un tono romántico, pero también puede funcionar bien en bodas más íntimas y modernas, donde lo importante es la frescura del look.
Mireia Baró, tu wedding planner
Como wedding planner, mi misión es que cada detalle de tu boda sea especial, desde la elección del vestido hasta el más mínimo de los accesorios. Para mí, el velo es mucho más que un simple adorno; es un reflejo de la personalidad de la novia, su estilo y la atmósfera que desea crear en su gran día.
Cada boda es única, y como asesora de imagen para novias, me esfuerzo por crear una celebración que sea tan especial como la pareja que está dando el gran paso. Desde el primer momento hasta el último brindis, mi objetivo es que todos los detalles estén pensados para crear una experiencia inolvidable.


